jueves, 6 de diciembre de 2012

El zorro

31-Enero-2012


Este último día de Enero amaneció frío, despejado. Los bisontes aparecían en cualquier sitio, cerca de la carretera o caminando por ella. Pero la atracción de hoy fue el zorro: cerca de la carretera encontramos un ejemplar que estaba concentrado intentando cazar los pequeños mamíferos que se mueven justo debajo de la capa de nieve. El zorro utiliza su agudo sentido del oído para localizarlos y, de un salto, atraparlos. Tuvimos la suerte de ver uno de esos saltos, aunque no pude fotografiarlo.




Pero esto no es todo: por la tarde pudimos ver otro ejemplar caminando en una zona abierta, a lo largo de la carretera. Al ver llegar al snowcoach se fue hacia el bosque, pero al poco tiempo volvió a acercarse a nosotros, pasando muy cerca de donde yo estaba.




La segunda gran atracción de hoy fue las cataratas Yellowstone, completamente heladas. Aunque las vimos a gran distancia pudimos lograr imágenes muy interesantes.






miércoles, 28 de noviembre de 2012

La primera nevada

30-Ene-2012

Una de las sorpresas del viaje fue la calidad de los vehículos que usamos para los desplazamientos por el parque, los "snowcoaches": eran modernos y amplios.


Aunque son muy altos, la entrada y salida era sencilla, por disponer en la puerta una escalerilla retráctil:


Parecen muy sólidos y estables pero en realidad son muy difíciles de conducir: se mueven mucho de un lado a otro y hay que tener mucho control y seguridad para seguir el rumbo correcto. Afortunadamente los dos conductores tenían mucha experiencia y nos sentimos muy seguros viajando por esas superficies tan deslizantes.
El interior era tan amplio que podíamos ir con todo el equipo montado y listo para "disparar":


Mi teleobjetivo (un Lumix 100-300) no aparece en la foto, pues apenas se vería al lado de esos monstruos de mis compañeros.

El primer día disfrutamos de una nevada intensa, que no nos impidió tomar imágenes muy interesantes de los bisontes de Yellowstone bajo la tormenta invernal:




Hay que tener un equipo muy preparado y mucha voluntad para salir al exterior y pensar en fotografiar animales, pero a eso es a lo que fuimos.


En realidad no fue tan extremo como parece por las fotos, y pronto dejó de nevar y pudimos ver los bisontes bajo la luz de un débil sol. Estaban comiendo, algo difícil en ese entorno pues tienen que quitar la nieve para descubrir la hierba, y eso les deja toda la cara cubierta de nieve.


En esta época del año la nieve es muy abundante y les resulta difícil moverse por lo que aprovechan las carreteras para sus desplazamientos. Como tienen prioridad, a veces teníamos que esperar mucho tiempo para que se apartaran de la carretera; otras veces se ponían delante del snowcoach y no había forma de apartarlos. Pero era muy emocionante verlos tan cerca, como en esta foto tomada desde el interior del vehículo:



Por supuesto Yellowstone no es solo fauna, y tuvimos ocasión de disfrutar de sus ríos y cascadas:




Un efecto muy interesante es el que se produce cuando hay una fuente de agua caliente: los árboles cercanos reciben el vapor de agua que se congela inmediatamente en sus ramas y tronco, produciendo efectos curiosos al fotografiarlos a contraluz. Se pueden obtener muchas fotografías diferentes jugando con el vapor y los rayos del sol.



El viaje no podía empezar mejor: nieve, sol, bisontes, cascadas, hielo. ¡Apasionante!

martes, 16 de octubre de 2012

Primera experiencia en Yellowstone

29-Enero-2012

En el camino desde Bozeman a Yellowstone no paraba de preguntarme si esta semana sería tan apasionante como la pasada en Wade Lake. Todo dependía de la suerte que tuviéramos con el tiempo, de los compañeros de viaje, de la comodidad del transporte, de la calidad de la comida. Demasiados factores a tener en cuenta. Pero siempre hay que viajar con optimismo, intentando sacar provecho de cualquier situación.


Nuestra primera parada era el lodge de Mammoth Hot Springs, donde teníamos que reunirnos con los organizadores. Después de dejar el equipaje en las habitaciones salimos al frío exterior para realizar las primeras fotografías antes del anochecer. Teníamos poco tiempo por lo que todos mis compañeros se fueron corriendo al punto más alto, mientras que yo me quedé rezagado admirando  los colores que tomaban las nubes.


Cuando quise darme cuenta ya era tarde para alcanzar a mis compañeros, así que decidí volver cerca del lodge, a las  fascinantes formaciones llamadas Palette Springs.  Como el frío era intenso, el vapor de agua se condensaba rápidamente, e impedía ver con claridad las formaciones. Así que puse la cámara en el trípode y esperé pacientemente a ver si tenía suerte. Cuando ya estaba casi congelado sucedió lo esperado: durante un segundo el vapor se disipó y tuve la oportunidad de ver una imagen de otro planeta, como si hubiera aterrizado en Venus. Duró lo justo para poder tomar un par de fotografías.


Mientras tanto Yolanda estaba en el Overlook, a 1.999m de altitud, soportando un frío intenso, fotografiando los árboles desnudos en un paisaje desolado.



Fue una primera impresión muy favorable, que nos permitió explorar brevemente las posibilidades de este frío y salvaje lugar.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Maravillas del Wade Lake

20 Enero 2012 

Hace muchos, muchos años, cuando los teléfonos eran fijos y las cámaras fotográficas utilizaban carretes de película, estuvimos en el parque nacional de Yellowstone. Fuimos a finales del Verano, casi principios del Otoño, y combinamos en el viaje otros parques como Grand Teton y Glacier. Pero fue Yellowstone el que nos fascinó. 


En los centros de visitantes del parque vimos libros y postales donde aparecía Yellowstone cubierto de nieve y, como ya saben quienes nos conocen, decidimos que algún día volveríamos en Invierno. Tuvimos que cambiar de siglo para que surgiera la oportunidad: un compañero de FONAMAD nos invitó a un viaje organizado por Nature Photography Adventures, así que nos unimos al pequeño grupo de fotógrafos españoles para esa gran aventura.


La duración del tour por Yellowstone era de una semana, muy pocos días para todo el tiempo que se tarda en llegar allí, por lo que decidimos pasar la semana anterior en un lugar cercano, practicando el esquí de fondo y aclimatándonos al frío. El lugar escogido fueron las Wade Lake Cabins que, como su nombre indica, se encuentran al lado del Wade Lake. 


Llegar a ese lugar no resulta sencillo: hay que alquilar un coche en Bozeman, alquilar los esquíes, comprar la comida, y viajar unas 150 millas al Sur; entonces se deja el coche en un lado de la carretera y se espera a Dave. Nosotros llegamos justo a tiempo y Dave ya nos estaba esperando con la motonieve preparada, así que nos pusimos los esquíes, colocamos todo nuestro equipaje en un carrito tirado por la motonieve y vimos cómo Dave desaparecía camino de las cabañas. Nos esperaban 8 millas de esquí de fondo para llegar a nuestro destino. Si queríamos un sitio perdido, desde luego lo habíamos conseguido.


La cabaña era sencilla pero funcional; los aseos y duchas estaban en una cabaña cercana. Lo mejor de todo es que éramos los únicos huéspedes, por lo que pudimos disfrutar de todas las instalaciones sin agobios.


El Wade Lake se encontraba a pocos metros de la cabaña: estaba congelado en su mayor parte, pero justo donde estábamos nosotros desembocaba un río con aguas templadas que impedían que se congelase la superficie. Este hecho era fundamental, pues toda la vida animal se concentraba en este sitio.


Llegamos al atardecer y, después de dejar el equipaje en la cabaña nos fuimos al lago, a explorar. Fue entonces donde vimos la familia de nutrias que tenían su hogar en el lago. Nos quedamos allí hasta que ya casi fue de noche, disfrutando de los juegos y alegres movimientos de esos asombrosos animales.


En todo el tiempo que estuvimos allí disfrutamos de la tranquilidad, de la nieve, del esquí de fondo, y de la vida salvaje del lago. Una experiencia fascinante, que quizá repitamos otro año.


En este video he intentado condensar lo que vimos y experimentamos. Espero que os guste.





Y si queréis ver más fotos podeis ir a esta dirección:
http://outdoors.webshots.com/album/582376184pDKlWQ

miércoles, 4 de julio de 2012

Aprendiendo de los Maestros

Agosto 2011


Desde hace muchos años  vengo utilizando una cámara Mamiya de formato medio, por la alta calidad que se obtiene con ese formato. Sin embargo, cada vez es más difícil conseguir película, y el proceso de escaneado es lento y pesado. La solución es utilizar un respaldo digital, pero su elevado precio constituye un gran obstáculo para su adquisición.
Además, esas cámaras de formato medio (6 x 4.5) exigen una técnica muy depurada, pues hasta el más mínimo detalle influye en la calidad de la fotografía. Por eso, la pregunta primera que hay que hacerse es: ¿soy suficientemente bueno para estos equipos? 
Una solución sería poder probarlos en un entorno real, de la mano de expertos fotógrafos, y eso es precisamente lo que ofrece la empresa PhaseOne en los  Phase One Digital Artist Series , PODAS.


El sistema es muy simple: vas una semana a un lugar muy fotogénico con grandes maestros de la fotografía, y te dejan un equipo completo para que lo utilices durante esos días. Y ellos se encargan de todo, tu solo tienes que fotografiar y aprender.

El único problema es que esos lugares suelen encontrase muy lejos de mi país y el coste del curso no es precisamente bajo

Pero a principios de 2011 PhaseOne anunció un PODAS muy especial: se celebraría en el Palouse, y tendría cuatro grandes maestros: Michael Reichmann, Art Wolfe, Mark Dubovoy y Jeff Schewe. Esa era la oportunidad que estaba esperando, así que me apunté inmediatamente.

La verdad es que no sabía dónde estaba el Palouse, pero no me importaba, la ocasión era única pues nunca antes se había reunido a esos maestros en un mismo curso.
Después de apuntarme  me enteré de que el Palouse es una región del Este del estado de Washington, de suaves colinas dedicadas al cultivo de cereales.

Son grandes extensiones de terreno donde podemos encontrar colinas aradas formando curiosos patrones y efectos pictóricos.
A veces, el tono dorado del terreno nos recuerda las dunas de un desierto de arena.

Evidentemente, la principal actividad en la zona es la agricultura: Agosto es tiempo de siega y podemos ver grandes máquinas recogiendo el grano:

Que es transportado por  camiones a enormes silos:

Donde es descargado para luego ser transladado en tren a los centros de distribución y consumo:

Uno de los atractivos del curso era el disponer de un equipo de formato medio: en este caso nos dejaron una máquina PhaseOne DF con un respaldo IQ160 de 60 megapixels. En los ejercicios de campo nos distribuíamos en pequeñas furgonetas de 8 plazas, donde teníamos un juego completo de objetivos a nuestra disposición. Y, por supuesto, uno de los instructores, que se turnaban para que todos los participantes pudiéramos aprender de todos los maestros.

Realizamos ejercicios muy variados: desde "naturalezas muertas":

Hasta imágenes de grandes espacios abiertos:

Pasando por fotos creativas en granjas abandonadas:

También fuimos a una antigua gasolinera, donde hicimos varios ejercicios con camionetas del siglo XX:


Nosotros fuimos al Palouse unos días antes del comienzo del curso y estuvimos visitando la zona para acostumbrarnos al calor. el polvo, y la luz de este lugar. En esos días fuimos a las famosas Palouse Falls:

Y tuvimos la suerte de ver un gran búho real en la entrada a una granja:

Lo más incómodo del curso es que teníamos que salir muy temprano para ver el amanecer y volver tarde después del anochecer, lo que nos produjo un gran cansancio, pero la excitación por el equipo utilizado y la extraordinaria calidad de las conferencias de los maestros nos mantuvo despiertos y atentos.


Una de las cosas que aprendimos es que la calidad de estos equipos es muy superior a todo lo que habíamos probado; y que hace falta una buena técnica para obtener todo su potencial. 
Por ejemplo, un trípode suficientemente robusto es fundamental. Un día, mientras Yolanda estaba concentrada en una foto, Art le preguntó: "¿Es este el mejor trípode que tienes?" Y ella le contestó afirmativamente. Entonces Art exclamó en un perfecto Español "¡Qué lástima!" Evidentemente, lo primero que hicimos al volver a España fue encargar un buen trípode.



Kevin W. Raber, el organizador de estos PODAS y un gran fotógrafo, mantiene un blog con todo lo que sucede en estos cursos, que podéis ver aquí: http://podas.info/2011/08/

Una de las experiencias más interesantes fue el poder enseñar algunas de nuestras fotos a los maestros para que nos las criticaran. Yo lo hice con Art,  y Yolanda con Mark. Lo que aprendimos en ese tiempo nos hizo avanzar más en nuestra afición que varios años de práctica.

Por supuesto, no solo aprendimos de los maestros sino de todo el personal de PhaseOne y de los propios participantes, todos ellos fotógrafos entusiastas:


Ahora solo me queda contestar la pregunta fundamental: ¿soy suficientemente bueno para estos equipos? (Am I  good enough for digital medium format?)




domingo, 29 de abril de 2012

Fin del viaje

29-Julio-2011
Han sido diez días navegando por mares fríos, aislados, rodeando ese conjunto de islas tan cerca del Polo Norte. Este mapa señala los lugares donde desembarcamos:

Es una pena que no pudiéramos ir a la parte más oriental, pero tenemos algo que dejar para la próxima vez.
Desde luego la experiencia ha sido fantástica y no tenemos la menor duda de que volveremos, aunque la próxima vez lo haremos en septiembre, para tener la oportunidad de ver la luz dorada de los anocheceres. Y dado que todo ha ido tan bien elegiremos la misma agencia, Polar-Quest.


Pero no volvimos directamente a España sino que pasamos dos días en Oslo. Uno de los objetivos era ver el museo Fram, donde se puede visitar el famoso barco con el que Nansen y Amundsen realizaron sus prodigiosas aventuras polares.

Nos sorprendió lo pequeños que son los camarotes, y que no tienen escotillas. Verdaderamente eran hombres muy duros y resistentes los que tripulaban esa nave.
Para todos los amantes de las regiones polares es un museo que no deben perderse.
En el exterior se exibe la nave Gjoa, con el que Amundsen navegó por el Paso del Noroeste.

Además de este museo, estuvimos viendo Oslo y sus alrededores. En una pequeña población del fiordo disfrutamos de las obras de Ida Elisabeth, una pintora local muy amable que nos enseñó su obra en una pequeña galería, y nos dedicó un calendario -que tengo colgado de en mi estudio. Nos habría gustado traernos varios de sus cuadros, pero nos tuvimos que conformar con lo que nos cabía en la maleta: un calendario y varias postales. Realmente es todo un lujo poder admirar unos magníficos cuadros acompañados de su autora.

Paseando por Oslo pudimos ver muchos lugares donde la gente había depositado sus ofrendas hacia las víctimas de la matanza que produjo un loco asesino. Nos enteramos del hecho durante el viaje, cuando recibimos una noticia vía satélite: parecía un atentando terrorista, una bomba en la capital. Pero poco después recibimos las noticias de la verdadera matanza, todos esos jóvenes asesinados sin piedad. Varios de los pasajeros tenían hijos en esa isla y os podéis imaginas su inquietud hasta que lograron llamar por el teléfono vía satélite y se aseguraron de que todos estaban bien.



Por desgracia nosotros tenemos mucha experiencia en recibir noticias de este tipo en nuestro país. De hecho, yo he vivido toda mi vida bajo el terrorismo. Ojalá el ser humano recobrara la cordura y no produjera tanto sufrimiento innecesario.


martes, 24 de abril de 2012

!Feliz cumpleaños¡

26-Julio-2011
A menudo ocurre: queremos desembarcar en un lugar pero los osos llegaron antes, y tenemos que cambiar los planes e ir a otro sitio. En esta ocasión encontramos a una hembra que, en cuanto nos vio, empezó a subir por una ladera nevada para alejarse. Quizá recordaba cuando otros humanos utilizaron algún tipo de somnífero para colocarle un collar de seguimiento. Pero pronto perdió el miedo y fue bajando lentamente, hasta colocarse sobre una piedra muy cerca de nosotros.


El día era excelente así que decidimos dar una vuelta por la bahía de Gnalodden.

Había muchos icebergs rompiendo y dando vueltas, con gran excitación de los viajeros, como demuestra este video:



Realmente es muy difícil filmar en una zodiac en movimiento con varias personas moviéndose alrededor.
Pudimos acercarnos a los bloques de hielo, siempre manteniendo una prudente distancia, para observar las diversas tonalidades y las caprichosas formas que nos ofrecían:

Siempre que hay icebergs rompiendo, o en el frente de los glaciares, podemos encontrar gaviotas, en este caso kittiwakes, que aprovechan el movimiento del hielo para buscar alimento.



Al final del día echamos ancla en la bahía de Burgerbukta, rodeados de glaciares:

En este lugar nos ofrecieron lo que viene siendo tradición en todos estos viajes: una barbacoa polar.


Casi todos los miembros de la tripulación eran centroamericamos por lo que la música consistía únicamente en ritmos latinos. La mayoría de los viajeros, de origen escandinavo, no tenían mucha facilidad para esos ritmos, así que entre Yolanda y la tripulación procedimos a dar unas clases aceleradas de baile latino.
video


Fue un final perfecto para un día perfecto. Además, al día siguiente era mi cumpleaños ¡qué mejor lugar y forma de celebrarlo!